Sanación

SANANDO LAS FOBIAS A SER FELIZ

Después de cuarenta años de mi existencia en esta vida, aprendí por primera vez a atar los cordones de mis zapatos de tal manera que me asegura que podré caminar de ahora en adelante con la tranquilidad que no tenía antes de que no se soltarán, y aprendí con esto, que puedo elegir si sigo atando mis zapatos como me lo “enseñaron” y como creía que era correcto, pero con la molestia de estarlos atando con frecuencia para caminar cómodamente, o elijo lo aprendido para aplicarlo en mi vida y así poder andar sin la preocupación de que se desatarán; porque aunque el conocimiento es universal no nos ha sido revelado del todo, ni tenemos la verdad absoluta de nada, ni todo lo que hemos vivido hasta el momento del ahora tiene que seguir igual, siempre ha existido, existe y existirá la posibilidad del cambio gracias a nuestras elecciones siempre y cuando nuestra conciencia, nuestro corazón y nuestros pensamientos estén dispuestos para tal fin.

“Baila con tus miedos hasta que éstos se cansen y huyan de la melodía que le tocas mientras bailas.”

Siendo niños podemos percibir con los sentidos no físicos muchos fenómenos, pero esta habilidad innata de los vestigios de conciencia despierta con los que nacemos, se va perdiendo a medida que nos involucramos con los material, y a medida que se adhieren a nosotros los egos, inicialmente de nuestros padres, nuestros cuidadores, nuestro familiares, nuestro grupo socio cultural, y de todos los orígenes imaginarios, incluidos los egos de existencias pasadas,  hasta el punto tal que creamos nuestros propios egos en nuestra existencia presente. Si representamos cada ego como a un adhesivo, a medida que crecemos físicamente, nos cubrimos cada vez más de estos hasta que no podemos ver que hay debajo de la cobertura de adhesivos, entonces tenemos que estar atentos para conocernos a nosotros mismos y así despertar nuevamente la conciencia inicial. A su vez cada ego crea su miedo correspondiente, por lo que están íntimamente relacionados y mientras nos trabaje en reemplazar dichos egos mu difícilmente podremos alejar nuestros temores.

En una primera opción, podemos pasar una existencia o varias existencias sin darnos cuenta de que tan cubiertos estamos de estos adhesivos simplemente sin que nos importe, porque no somos conscientes del despertar en nuestro entendimiento, convirtiéndonos en  seres autómatas, ególatras y temerosos , viviendo esas existencias o esta en particular como si estuviéramos muertos en vida; más sin embargo en una segunda opción, podemos percatarnos de estos adhesivos, en especial si alguno de estos esta flojo o nos aprieta demasiado como para notarlo y podemos decidir  levantarlo para empezar a ver que hay debajo, convirtiéndonos en seres conscientes, amorosos y capaces de enfrentar nuestros miedos y por ende muchas de las adversidades en nuestras vidas.

Lo que más cuesta dejar son los perjuicios e influencias dañinas provenientes del ego social. Nuestro entorno aunque producto de nuestra elección nos conduce muchas veces a desviarnos de nuestra propia identidad hasta el punto tal de no saber quiénes somos realmente ni mucho menos que hemos venido a aprender. El presente es el tiempo único y maravilloso, porque nos ofrece la oportunidad de nacer, crecer y morir todo en un mismo instante.

Cuando sentimos que nuestra vida ha sido un fracaso y admitimos que ha sido nuestra responsabilidad y empezamos a diseñar con nuestros pensamientos estrategias de cambio en nosotros mismos notamos nuestra propia identidad, gustos, deseos y hacemos que nuestro entorno y nuestra realidad sean el reflejo de lo que realmente somos, es por eso que es innegable el efecto espejo cuando criticamos a los demás, porque eso que nos molesta en el otro no es más que el reflejo de nuestros propios defectos, por tanto si el otro nos critica son sólo sus sentimientos de lo que le molesta convertidos en pensamientos que a su vez son expresados a través de sus palabras u acciones, por tanto si no me molestan sus críticas no soy su  espejo pero si al contrario me molestan es él el que se convierte en mi espejo. La idea es no ser espejo de la crítica de nadie, para lo cual es muy recomendable realizar el ejercicio del espejo si nos sentimos inmersos en la soledad, incomprendidos, cansados de tratar de cambiar al mundo a nuestro parecer o buscando la aprobación y el amor en otros, este consiste en que tomemos un espejo y miramos y profundizamos esa imagen reflejada por unos minutos, por un momento podemos sentir que ese reflejo es un completo desconocido, entonces sigamos observándonos directamente a los ojos hasta que aceptemos completamente esa imagen como nuestra imagen y seamos conscientes de que en nosotros esta todo lo que nos agrada y desagrada de nuestro entorno, porque en nosotros mismos esta ese compañero perfecto de fórmula que buscamos, de este modo sentiremos y comprenderemos justo en ese momento que nos encontremos a nosotros mismos  que lo tenemos todo para ser felices; ahora,  amado compañero sonriamos ante la imagen espejo y agradezcámosle a ese espejo por permitirnos reflejar ese otro que somos nosotros, guardémoslo en el bolsillo para que poderlo usar si nos  sentimos solos , hasta que ya no lo necesitemos y sea nuestra corazón el reflejo de la maravillosa imagen. 

Es importante antes de tratar de entender lo que nos sucede, es importante tener presente que nosotros mismos declaramos nuestra fuentes inagotable de todo aquello en lo que en un momento determinado podemos sentirnos descubiertos, es como nuestro as en la manga ante cada situación en la que enfrentamos nuestros miedos. Entonces si declaramos mentalmente nuestras fuentes inagotable de manera constante, estas se fijan en nuestro subconsciente y actúan siempre que las necesitemos ya sea de manera consiente e inconsciente. A cada uno de los seres nos corresponden todas las fuentes inagotables imaginables e inimaginables que elegimos escoger.

Si me reconozco como el mismo amor, declaro mi fuente inagotable de amor, si reconozco en mí el perdón, declaro mi fuente inagotable de perdón, y así con cada una de las fuentes que reconocemos en nuestro ser, podemos poseer fuentes inagotables de compasión, comprensión, respeto, tolerancia, confianza, bondad , gratitud, solidaridad, verdad, fe, abundancia, salud, y todas aquellas que sintamos que tenemos o que descubrimos en el transcurso de nuestra existencia, cada una de esta fuentes son como recargas en los momentos en que nos sintamos agotados en alguno o algunos de estos aspectos o cuando estanos enfrentando nuestros temores.

El que teme ser feliz, reconoce que nunca se ha sentido feliz, que siempre se ha rodeado de situaciones y personas que lo han llevado a ser infeliz, deja ese sentimiento con la convicción de que puede cambiar y ser feliz a partir del momento en que elige serlo, por su propia cuenta v a buscar la vía para lograrlo, con la oración si es creyente o con la meditación, descubriendo como funciona la felicidad a  su alrededor para aplicarla en su vida. Los niños pequeños son realmente felices con poco, ellos buscan la manera más creativa para serlo, si tiene unas cajas y unas piedras pueden imaginar que esa caja es un camión y que esas piedras son oro y son realmente felices con eso. Al crecer nos olvidamos de esos sentimientos y asociamos la felicidad con el hecho de tener muchas cosa materiales, mucha vida social o con poder dar una ayuda económica a alguien o algún grupo de personas, cuando en realidad asumimos nuestra felicidad.

También se puede temer a los sentimientos positivos, por ejemplo, el que nunca ha sido amado teme al amor, a descubrir que puede amarse, ser amado y puede amar. Falta lo que no nos damos, así que si empezamos por darnos permanentemente amor nunca nos faltará nada y el amor de todos en conjunto hace que el mundo funcione mucho mejor.

Al reconocer su temor y el porqué de este deja ir ese sentimiento y abre su conciencia al cambio; porque asume que puede amarse a sí mismo, amar a los demás y a su vez sentir ese amor a él retornado, en estos casos de miedos hacia los sentimientos que son positivos, los podemos enfrentar con pensamientos positivos enfocados a cambiar respecto a esa situación en particular, así que bailar con nuestros miedos hasta que estos se cansen es una buena alternativa para que huyan de la melodías que les tocamos mientras bailamos, porque el miedo huye cuando lo enfrentamos: Si tememos  a lo desconocido, conozcamos, y seamos conocimiento, Al odio, ama y sé amor, a la mentira sé honesto, al tristeza seamos felices, a la maldad seamos bondadosos, a la soledad seamos compañía, al oscuridad busquemos la luz y seamos luz, a la traición seamos lealtad, al dolor seamos alivio, al rechazo seamos aceptación, a la venganza seamos perdón, a la crueldad seamos ternura, al que dirán seamos compasivos, a las críticas seamos comprensivos, a equivocarnos seamos borradores, a la enemistad seamos amigos, a la debilidad seamos fortaleza, a la rigidez seamos flexibles, a la seriedad seamos graciosos, al fracaso seamos valientes, a la desigualdad seamos solidarios, a la avaricia seamos generosos, a la ignorancia seamos maestros, a los cambios os desgastemos escritores, pintores, poetas, cantantes o bailarines, a ser dominados seamos control, al futuro vivamos el presente, a ser castigados seamos indulgentes, a la ignorancias instruyámonos, a las impertinencia seamos prudente, a descubrir seamos curiosos, a la indiferencia seamos admiradores de la naturaleza, a lo complicado seamos prácticos, a la guerra seamos pacíficos, a la angustia seamos serenidad, a la desigualdad seamos justos, al caos seamos organizados, a no ser escuchados seamos oradores, a ser diferente seamos nosotros mismos, a no lograr las metas  se persistente, al aislamiento seamos compañía, a los problemas seamos solución, al realidad seamos soñadores, a la muerte física y sus fantasma seamos realistas y alejémosla porque en realidad no existe y reservémosla sólo como es punto final necesario para cerrar el capítulo de nuestra historia terrenal.

Si no esta en ti, no existe en ti y no lo ves:
Si no ves odio, el amor esta en ti, si no ves la maldad, la bondad esta en ti, si no ves desesperanza, la esperanza está en ti, si no ves amargura, la alegría esta en ti, si no ves dolor el alivio esta en ti, si no ves la venganza, el perdón esta en ti, si no ves el fracaso, el éxito está en ti, si no ves la fealdad, la belleza esta en ti, si no ves el miedo, la valentía esta en ti, si no ves la desconfianza, la confianza esta en ti, si no ves la falsedad, la sensatez esta en ti, si no ves la deshonestidad, la honestidad esta en ti, si no ves la crítica, la aceptación está en ti, si no ves el irrespeto, el respeto esta en ti, si no ves la resignación, las posibilidades están en ti, y si no ves la diferencia ni la injusticia con tus semejantes, la humanidad y el amor Universal están en ti.

“Las sorpresas” en nuestro vivir nos ayudan a ratificar situaciones, a ilusionarnos o desilusionarnos o simplemente para encontrarnos con el “pasado” en el presente, y aunque parezcan casualidades o productos del azar no son más que encuentros necesarios para nuestra evolución, a veces las damos siendo los protagonistas y a veces las recibimos siendo los sorprendidos.

Vemos como a nivel global los países viven las consecuencias de las elecciones de su pueblo porque a los “dirigentes” políticos, al igual que a los representantes de las religiones los eligen la mayoría de las veces los miedos y la arrogancia de sus opositores, la falta de amor propio, de autoestima, de sentido común y la abundancia de ignorancia que mejor llamaría ingenuidad o inocencia, lo que conduce a crear falsas ilusiones a nivel sociedad, todo esto como resultado de conciencias individuales adormiladas, por tanto manipulables, pero que al fin al cabo por ser energía emiten vibraciones que se propagan con fuerza y hace que se mantengan en el poder. Sólo con la suma de los despertares de conciencia individuales que forman la única unidad de conciencia se logran los mejores resultados para bienestar de la especie humana y su evolución. 

Cuando se critica al otro con enojo, envidia o insistencia bien valdría preguntarse si ese otro no es más que un espejo donde uno no se ve porque no quiere verse. Reflejamos nuestro interior en nuestro entorno y vemos, escuchamos y sentimos lo que queremos para finalmente vivir en el mundo que elegimos vivir, rodeados de los seres y momentos que esa elección nos ha otorgado. La gran ventaja es que cualquier momento es el ideal para mirarte en tu propio espejo y en el de los demás; tienes la libertad de amar, de agradecer, de elegir lo que deseas, de actuar, de descubrir, de perdonar, de absolutamente todo lo que quieras, así que deja que los cambios lleguen no importa la hora ni el lugar. Nunca se es demasiado viejo para aprender ni demasiado joven para enseñar, aunque no se puede negar existe el rebelde que por inteligencia natural manifestada intuitivamente confía en sus propias elecciones, y no permite que los demás tengan poder sobre él, es auténtico y libremente expresa su “diferencia” a su manera; existen los seguidores de los rebeldes que son impulsados por la motivación que les brinda este rebelde auténtico, y aunque no comprenden muchos de sus propios motivos de rebeldía en su interior sienten que hay algo más que los motiva a seguirlo; existe el rebelde pasivo que critica y juzga a los anteriores pero en el fondo desearía expresarse tal y como es aunque en su realidad no ha despertado su conciencia y no se conoce a sí mismo; y existe el que no necesita ser rebelde porque no tiene nada que demostrar y al igual que el rebelde auténtico confía en sus elecciones, pero a diferencia de éste reconoce su propio poder y en su nivel evolutivo su conocimiento de sí mismo le permite aceptar a los demás y reconocerse en el otro como parte del Todo, por tanto la rebeldía colectiva agrupa tanto a unos como a otros, excepto al no rebelde, para expresar dentro del libre albedrío humano pensamientos y emociones. Si ciertamente estamos en continuo aprendizaje no es cierto que exista un rebelde sin causa y si nos aceptamos a nosotros mismos con amor podemos aceptar a los demás porque entre más diferencia encontramos en nuestro entorno y con los seres que nos relacionamos de una u otra manera más aprendemos, más crecemos, por eso la sola intención es una excusa para justificarnos ante nosotros mismos y ante los demás acerca de algo que dijimos, hicimos u omitimos por eso cuando sintamos el impulso hablemos o actuemos conectando siempre el corazón a nuestros pensamientos para no desgastarnos juzgando o criticando la conducta humana, simplemente recordemos que cada uno tenemos nuestro propio nivel evolutivo en el conocimiento universal, así que seamos comprensivos, receptivos al aprendizaje y altruistas, porque las palabras que muchas veces interpretamos como necias nos enseñan a comprender a nuestros semejantes porque en esencia somos iguales aunque en diferentes niveles de aprendizaje.

Para iniciar con la terapia de sanación a nuestras fobias, los dos primeros pasos consisten en el amor y la aceptación que tengamos hacia nosotros mismos. El amor entendido como ese amor sincero que nos brindamos, en especial hacia nuestro niño interior, al que colmados de besos y mimos, y la aceptación de tal y como somos en nuestro aspecto físico y espiritual.

Es importante eliminar los sentimientos de culpa que nos hemos impartido a lo largo de nuestra vida, bien sea porque sentimos que nos han hecho sentir culpables en algunas ocasio0neshasta der nuestra propia existencia, pero más que culpabilidad propia de un suceso no por imposición, se trata de asumir nuestra responsabilidad de un suceso cuando en realidad ha sido nuestra autoría. El hecho de asumir nuestra responsabilidades nos recarga de poder para para cambiar los suceso sin importar que ya no pertenezcan a 2nhuestro presente actual”, pero el hecho de reconocer en el ahora que tuvimos, tenemos y tendremos las posibilidades de hacerlo de otra manera, nos sentimos mucho mejor con nosotros mismos. Cuando hacemos lo que nos corresponde de la mejor manera ´posible basados en el amor, asumimos nuestra responsabilidad con respecto a nuestra actuaciones y las repercusiones de esta en los demás, pero jamás debemos asumir las responsab8ilidades de otros, puesto que cada quien se encarga de resolver sus propios asuntos que reflejan las consecuencias de sus elecciones. Nada tenemos que hacer, más que comprender al otro y ser muy compasivo las veces que sea necesario.

Existe el amor, más no existe el odio como tal, sino la ausencia de amor, y está ausencia se identifica con todos los egos existentes. Este amor es el mandamiento clave que canaliza nuestra energía permitiendo que fluya y nos mantiene en un estado de vibración energética positiva de forma continua, por r eso si analizamos con detalle, cuando nos amamos, podemos dar amor y recibir amor, mientras estos no suceda podemos confundirnos con el amor narcisista y ególatra que podemos sentir por pensamientos enfermizos o ideas parasitarias, emociones obsesivas, personas u otros seres y por los mismos bienes materiales.

Pero repetirnos frente al espejo varias veces al día que nos amamos, si bien ayuda, nos es suficiente sino lo sentimos realmente en todo nuestro ser, entonces podemos hacer una lista de nuestras cualidades reales, no las que no has hecho creer los demás: Me llamo…, esta soy yo y me acepto como soy, luego podemos poner en la lista nuestros defectos reales, con el objetivo de perdonar los unos a uno. Ejemplo empezamos a pedirnos  perdón por ser ofensivos y decimos me perdono por ser ofensiva y soy consciente de que he ofendido y pide perdón a las personas que he ofendido, hasta recordar uno a uno nuestros defectos hasta perdonarnos y pedir perdón, esto se puede realizar durante varios días cuando nos encontremos solos durante nuestra ducha o en nuestra cama antes de descansar o al levantarlos, no tenemos que recordarlos todo en un solo día ni en sólo momento , solo cada vez que los recordemos, inclusive si estamos en público, mentalmente lo podemos hacer, aunque lo ideal es hacerlo cuando estemos en nuestra intimidad. También podemos ayudarnos con le espejo mirando nuestra imagen al ojos. Este ejercicio puede durar varios días, no hay prisa, podemos hacerlo de manera gradual.

El segundo paso consiste en perdonar a todas las personas que de una u otra manera nos han hecho daño o han influido negativamente en nuestra vida, para lo cual podemos empezar por retroceder mentalmente en nuestra infancia y recordar esa circunstancia en particular y a la persona o personajes involucrados, regresarlos en nuestra mente  a nuestro estado actual ,donde ya ni somos ese niño o niña agredido sino que somos el adulto del mismo que lo protege y como adulto nos vamos a dirigir mentalmente  a esa persona, este viva o muerta y revivida la escena en nuestra mente, pero ya no solos la vamos a perdonar por medio de nuestro adulto, porque ya  no somos ese niño o ese joven sino que somos su adulto protector y lo estamos acompañando en el proceso del perdón, podemos retomar la escena traumática con la seguridad de que nuestro adulto la enfrentar , y va a proteger a eso niño para finalmente ser él quien  perdona y deja retornar a la nada lo sucedido; esto nos puede llevar varios días y podemos hacerlo del mismo modo que el ejercicio anterior.

Es aconsejable en las relaciones con los demás, en especial con “nuestros hijos”, abrir nuestros corazones y nuestras mentes y dar opciones de elección y abstenernos de prohibir, porque cuando imponemos esta palabra y actitud castrante es el rey ego el que tiene la razón y pretende dominar sin tener en cuenta la inteligencia Universal, de la cual absolutamente todos los seres estamos dotados para elegir, y por tanto somos nosotros mismos los que ponemos nuestros propios límites. Se necesita un corazón dispuesto al amor y una mente abierta para llegar al despertar de conciencia y por consiguiente para que esa inteligencia del Todo fluya en nuestro proceder y No prohibamos ni nos sintamos prohibidos de ser nosotros mismos en el amor, y, Si sientes que tu hijo u otra persona comete un error, primero asegúrate de que tú no eres el responsable de ese suceso, por un instante asume su lugar, no lo juzgues ni lo castigues e invítalo a reflexionar: toda causa tiene su efecto, pero todo esta sujeto a ser cambiado, porque cuando logras convertir eso negativo en positivo no sólo has aprendido la lección sino que has encontrado la mejor manera de ayudar. 

También es importante con los demás aprender a dar en todos los sentidos, porque el significado de obsequiar en lo que concierne a lo material no esta en cuanto cuesta lo obsequiado, sino lo que representa darlo sin esperar reconocimiento a cambio; en cuanto a lo que no es material como un beso, un abrazo, una caricia, el tiempo para compartirá con los demás, la disposición para escuchar, el silencio para consolar, una sonrisa, un gesto amable son obsequios que a la medida que damos miden nuestra disposición de servicio a los demás. Los reconocimientos públicos delo que damos sea material o no, cuando los esperamos, desnudan nuestras debilidades y nos alejan de los sentimientos reales  de felicidad que produce el compartir y ayudar realmente de corazón. Porque sólo nosotros conocemos nuestras propias intenciones, damos siempre lo que nos damos a nosotros mismos y recibimos de la misma manera. Mejor dar lo mejor de nosotros mismos sin pretender esperar algo a cambio, porque sólo exigimos a los demás lo que no somos capaces de dar y damos a los demás cuando aceptamos que no necesitamos exigir.

Al igual que con los otros seres humanos es importante el respeto con las otras especies, porque todos podemos y merecemos  vivir armónicamente, de lo contrario los espacios terrestres, acuáticos y aéreos se reducirán cada vez más tanto para los unos como para los otros, de modo que la responsabilidad es netamente humana, tenemos las herramientas y la capacidad de elegir, ninguna medida es absurda, alocada o extremista es Vivir y dejar vivir para Compartimos no sólo el planeta sino el Universo infinito con su  diversidad de seres porque todos en conjunto somos esa energía magnífica parte de una única fuente de energía divina y suprema.