Me da la gana

Días de hacer o no hacer.

Me da la gana dejar inconclusos…

no culminar ese beso, no terminar ese amor.

Me da la gana escribir versos, todo el día si quiero,

de no hacer nada más.

Pocos días de tanta inspiración, de libertad que me empodera,

satisfacción que me da la gana sentir.

Dicha de corta duración, la envidia del rededor que se burla

pronto me obligará a seguir la rutina.

Me da la gana ayunar o comer, bañarme o no, 

callar o hablar, reír o llorar.

Merecida soledad lejana de lo poluto del mundo 

en mi mente habita a mi voluntad.